Lee con el Señor Literato

Este es un espacio en el que, bajo el seudónimo de "El conde de las letras",



expresaré grandes sentimientos, en pequeñas palabras.



¡Disfruta!



lunes, 12 de abril de 2010

No se si son verdes o azules tus ojos (poéma)


He visto que vistes con satines rojos
Más no se si son verdes o azules tus ojos;
Pero sé que si los abres, Veo que son mares
Los que se están abriendo ante mí
Y en los que me quiero sumergir.

Que ojos más bonitos, que color mas hermoso
Te veo y no resisto dejar de ver tu rostro.
Color que aunque no existe, siempre me reviste
De brillo este instante tan bello
De noche mis luces de hielo.

No se, si sean verdes o azules tus ojos
Pero me hipnotizan y ahí es cuando lloro
Por no saber el misterio en el que me envuelven;

Yo se, que ver el mar es como ver tus ojos
Por la profundidad no puedo ver el fondo
Y nado solo arriba mientras las olas crecen.

A mi solo me resta esperar a verte si quiera pasar
Bajo los destellantes rayos de sol o bajo la oscuridad
Para que me mires y yo pueda sin que te fijes,
Ver parpadear a esos dos mundos asaltantes
Que se cuelan en mi mente por instantes.

Y detener el momento de ese instante tan bello
Atesorarlo en el viento y aprisionarlo con besos
Para gustoso poder verte hasta el día de mi muerte.
Puede que sean verdes, puede que sean azules
Como puede que me muera, si al mirarme tu no vuelves.

viernes, 9 de abril de 2010

Ángel, (poéma)

Ángel
El conde de las Letras


Cuando pensaba que iba a morir
Pero continuaba con vida
Aun cuando ya no la sentía mía,
Supe que por allí estaba mi ángel,

Cuando el temor invadió mis ojos
Yo solo tristeza sentía
Y aunque mis lágrimas escurrían
Celestialmente las secaba mi ángel,

Cuando todo lo que quería era escalar,
El mundo se me venia encima
Pero poco a poco fui llegando a la cima
Fuertemente me sostenía un ángel,

Cuando mis pies ya se estaban cansando
Y ya ni mis pensamientos corrían
Se iba la esperanza que tanto quería
Y que solo fue devuelta por mi ángel,

Cuando no encontraba el camino de regreso
La neblina poco a poco se desvanecía
Despejando así la luz de un nuevo el día
Solo una sombra me envolvía, la de mi ángel

Aun cuando todo ahora parece estar perdido
Algo me dice por dentro:


-No estas solo, espera un momento
Que yo soy tu esperanza, yo soy tu ángel
Estoy contigo hoy así como lo estuve ayer
Así como lo estaré mañana
Así como lo he estado y como lo estaré siempre-.
::::
El suspiro
El Conde de las Letras

Me siento...
-como cuando me quedo si aliento al dar un suspiro-,.
A veces no importa q tan fresco pueda ser el aire...
Siempre y cuando, cierre los ojos y me imagine a mi mismo
Saliendo del portón de madera de una cabaña en medio del bosque,
Rodeado de plantas y árboles otoñales;

Salgo,
tomo todo el aire que puedo
y luego lo suelto;
Es una tranquilidad,
una seguridad,
una paz,
Un alivio,
mis recuerdos
y quien sabe cuantas cosas más.

Me ilusiona saber que a cualquier momento
Puede sonar el teléfono y mi interlocutora dirá:
“hola, si me has pensado”…

y yo le diré:
“claro que te he pensado y hasta he suspirado por ti,
he esperado porque me llames y ahora ya me puedo ir”...

Nuevamente, se ensancha mi pecho,
Se alza por el aire que sale pausante,
El ambiente se viste de tu recuerdo
Y entonces se vuelve una necesidad extrañarte;

Abro los ojos y solo hasta entonces
Espliego los labios en señal de sonrisa
Y le sonrío justamente a la vida,
A la vida que hay delante de mi,
A la vida que está dentro mío,
Y a la vida que habita en ti.

...Gracias, por ser la causal de mi suspiro.



...

La Apariencia, (poéma)

La apariencia
El Conde de las letras


¿Que tan engañosa puede ser una apariencia,
Para alguien que vive ocultando su esencia?

Cree lo que le dicen personas a quien admira
Y disfraza su silueta con satines de alegría.

¿Que ves sobre este rostro, que ves sobre esta piel?
¿Acaso no hay un monstro que acuchilla por doquier?
Te hace creer en algo y te hace mentir también,
Lo mejor que ha hecho el diablo es que no crean en él.

Efervece es su agonía por ser otra persona,
Aquel que solo miente por temor a la derrota.
¿Temor a la derrota o miedo al exilio público?
En cualquiera de las dos, hay un deseo rustico.

Oscurece tus creencias pero te mantiene en pie,
Y por dentro te revuelve el deseo de "querer ser".
Ya dijimos que las apariencias suelen engañar tu fe
Pero siempre, casi siempre lo que hay es lo que ves
.

En la espera, (poéma)

En la espera
El Conde de las Letras

Puedes conocerme en la frontera,
Justo en la línea divisoria,
Donde yo siempre he estado a la espera,
Donde alcanzaremos la gloria.

No puedo ir más halla de lo esperado,
Debes navegar hasta llegar a mí;
Cuantas galaxias tu abras cruzado
Y yo sin poderme mover de aquí.

Mi corazón es el límite de tu viaje
Y tu destino más cercano soy yo,
Para venir a buscarme no hay peaje
Que te detenga en busca de mi amor.

Ahora no haces más que ver al cielo
Para dibujarme en las constelaciones;
Mi mundo se ha mecido en el deseo
Que crece desde días anteriores.

Han sido solo noches enteras
Sumergido en esta poesía,
Mi necesidad por ti es eterna,
No hago más que observarte de día.

Yo me quedo aquí en la espera,
Pues en busca, yo ir no puedo;
Reza mucho allá en la tierra
Que en el cielo, yo te espero…

¿A donde irán todas las cosas? (poéma)

¿A donde irán todas las cosas?
El Conde de las Letras

Fuerte iluminan los rayos del sol,
Caen tan fuertes que causan dolor
Mira hacia el cielo y dime que vez,
Pide un deseo y trabaja por Él.

Se borrarán, se destruirán
Todas las cosas que hicimos aquí,
Los monumentos que llevamos dentro
Y que nunca podrán salir.

A donde irán todos los sueños que un día construí,
A donde irán todos los besos que hice para ti.
Se borrarán, se destruirán
Todas las cosas que hicimos aquí
Y solo queda lo que esta hecho,
Lo que se hizo y nada más…


Fuerte caminan los hombres de honor,
Van cabalgando horizontes de horror,
No hagas la guerra cuando quieres paz
Salda tu deuda y promete cambiar.


A donde irán, A donde irán
Todas las cosas que hicimos aquí
Él las cuestiona, si acaso deshonras,
Las obras que Él un día hizo por ti...

Niño sin padres ¿A donde vas a ir?
Madre sin hijos ¿Que va a ser de ti?
Abuelo sin nietos, ¿donde vas a ir?
Dios, soy tu hijo ¿que va a ser de mí?
¡OH!, ¿que va a ser de mí?
¡OH!, ¿Adonde debo ir?.

La desgracia de mi amada, (Poéma)

La desgracia de mi amada

El Conde de las Letras

Aquel viento solo trajo la desgracia de mi amada
Y belicoso, el frio vaho, en mis pulmones transitaba.
Ni caliente, ni muy frio, ni tampoco muy templado,
Es el cadáver de la muza que mis temas ha inspirado.
Inspiro aquellos poemas que yo hice a complacencia
Me inspiro para estos versos que terminan en tragedia.

Nubes bajas que me abrazan pero nunca en son de paz,
Nubes altas que dividen la línea del bien y el mal.
Es el frio de aquel mármol que atraviesa ya mi pecho,
Lo condena a la condena por el daño que está hecho.
Cuando alejo el pensamiento de la cara de mi amada,
Desde el sueño yo le oigo los sollozos que me llaman,
¡Es la voz!, ¡es esa voz!, ¡es su voz horripilante!
Que me llama como siempre y para siempre recordarme
Que juré y le prometí que yo jamás podría olvidarle,
Que en su tumba, como ahora, siempre yo debía quedarme,
Como amantes, cuerpo a tumba y sobre ella, pecho a cruz;
Esa cruz que ya me quema y me atraviesa a rayo luz.

Pobre alma que está en pena bajo nubes carmesí
Condenado a la condena por mi crimen baladí.
Más viva yo te siento a sabiendas que ya has muerto;
¿Suplicarte? Esfuerzo vano, eso no vale en el infierno.
Pero es cierto que te amé, ¡oh mi bella dulce amante!
Por infiel fue que yo tuve, con pesar, que a ti matarte.

Mar de fuego que atizado por ti ya debe estar;
Hecha leña en ese infierno que hasta allá yo he de llegar.
Te deseo y te venero aunque secos ya los huesos,
Culpa tuya por caer en las redes de aquel viento.
Aquel viento solo trajo la desgracia de mi amada,
Viento vano, hecho hombre, esperó sobre tu cama,
Hasta que tú: mujer ingenua, encendida ya por dentro
¡Respiraste de su aire! y ¡bebiste de su fuego!.
Prometí que te amaría y por eso en ese instante
Aun en contra de tu vida, a favor fui de la sangre.
Los sonidos de la noche se confunden en mi mente
Y respirando de su hedor velaré yo eternamente,

Ahí encima de su tumba he de morir yo también;
Concubina de tinieblas ¿Qué me has dado de beber?
Alguna pócima secreta, algún jugo de corazón,
Sea cual sea tu bebedizo aquí atado aun estoy yo
A la desdicha de mi alma que lento ya se apaga
Por la obra de aquel viento…, por la desgracia de mi amada.

La Soledad, (poéma)


La Soledad

El Conde de las Letras


Lento, despacio,

como si hubiera nacido conmigo
Y al mismo tiempo que yo, fue creciendo
Pero hoy, más alta,

me ha superado y no se ha ido,
Ese algo más grande que yo, me esta consumiendo

Y le tengo miedo,
Un miedo muy grande,
Pero no puedo,
No puedo alejarme.

Me espera, me sigue, me lleva, me trae
Manipula mi espacio y luego se cae.
Se cae, se levanta y me hace llorar
Me aísla del mundo, mas nunca se va.

Quieta y muy fría
Me da compañía,
Nunca dice nada
Se queda callada.
El silencio es terrible
Y aunque intangible:
Siempre me toca,
Siempre me agarra,
Siempre me envuelve
Y yo, no hago nada.
Es todo lo que tengo
Cuando con nadie cuento...

...No la odio, pero le temo
Sobre todo en la oscuridad
Nació conmigo y aun la tengo
Y se apellida… "La soledad"